Como estudiamos en clase, existen dos vías de financiamiento de los medios públicos en Europa. La primera, el financiamiento por canon audiovisual que es un impuesto fijo que pagan los ciudadanos de un país y el dinero recaudado con el va directo a financiar los medios públicos. En segundo lugar, existe el financiamiento por fondos públicos donde el dinero que sustenta a los medios públicos proviene de los impuestos que los ciudadanos pagan al estado. Un porcentaje del presupuesto total va los medios públicos.
En Europa, diferentes países toman diferentes vías. Como vemos en el mapa a continuación, la mayoría del centro de Europa financia sus medios públicos por canon mientras que países del este o España se financian por fondos públicos. A continuación, analizaremos algunos países de forma más concreta.

Alemania

En el caso de Alemania, los medios públicos se financian por medio del canon audiovisual. En 2018, un Tribunal Constitucional Federal dictaminó que «la financiación de la programación pública [es] fundamental para la democracia» y confirmó que una tarifa mensual que se aplique a todos los hogares alemanes para financiar las emisoras públicas es legal. La tarifa, que incluye todos los dispositivos de radio, televisión y ordenadores en un hogar, es de 17.50 euros al mes, con 8 mil millones de euros recaudados anualmente de 45 millones de hogares. Las investigaciones llevadas a cabo en el país muestran que la transmisión pública llega a aproximadamente el 94% de los hogares alemanes semanalmente. Las emisoras de servicio público son ARD, ZDF y la estación de radio Deutschlandradio. Estos organismos públicos de radiodifusión en Alemania tienen una responsabilidad cultural y noticiosa que cumplir. Sus noticias y programas de entrevistas son muy apreciados por los alemanes como la fuente de información más fiable en la jungla mediática que les rodea.
Italia

En Italia, la cosa es más complicada. Según escribió la periodista Angela Katsikantamis para Swiss Info, en este país hay actualmente un debate sobre el canon audiovisual. Este impuesto es muy impopular entre la ciudadanía. El canon financia el 70% de los programas de radio y televisión de la emisora pública RAI. Matteo Renzi, líder del Partido Demócrata de centroizquierda, sugirió abolir la tarifa de la licencia. Esto ha provocado una acalorada discusión sobre la abolición o permanencia de este impuesto. En 2016, la tarifa se fracturó a los consumidores como parte de la factura de electricidad (consuman o no programas medios públicos). En otras palabra: si tienes electricidad, pagas el canon audiovisual. La tarifa se redujo de 100 a 90€ y tras este cambio los ingresos para los medios públicos aumentaron un 0,8% hasta llegar aproximadamente a los 1.8 mil millones de euros. Los medios públicos pues, se financia un 70% por el canon audiovisual «impuesto» a los ciudadanos y el restante 30% viene de ingresos publicitarios. Aún así, los italianos sostienen que la idea básica de tener medios públicos es proporcionar una programación lo más libre posible de las presiones comerciales.

España

Por lo que a España se refiere, como hemos visto en clase los medios de servicio público se financian a través de los fondos públicos. Los españoles pagan de media 42 euros al año por tener los medios a su alcance. La idea de los medios públicos se remonta a la fundación de Radio Nacional de España en 1937 y más tarde a la Televisión Española en 1956. Desde el 1978, el acceso a la información ha sido consagrado como un derecho básico de la Constitución: el gobierno debe proporcionar una radio y un servicio de televisión nacional. Ambas estaciones son actualmente parte de la Corporación de Radiotelevisión Española (RTVE), una compañía que es 100% propiedad del estado. Aún así, la ley garantiza su independencia del gobierno en el poder, los partidos políticos y los intereses del sector privado. La junta de 9 miembros que conforma a RTVE es elegida conjuntamente por ambas cámaras del Parlamento español. En cuanto a su financiación, el estado proporciona la mitad proveniente de los fondos públicos, la otra mitad se deriva de los impuestos de las compañías telefónicas (0,9% de los ingresos), las emisoras de televisión privadas (3% de los ingresos) y las estaciones de televisión de pago (1,5% de los ingresos) .
Finlandia

En este país del norte de Europa, la financiación de los medios públicos también viene de los fondos públicos. Según la web de Public Media Alliance, la emisora pública de Finlandia, Yle, se financia a través del Impuesto Yle que asciende al 2.5% de los ingresos imponibles de un individuo con un cargo máximo de € 163 por año. También es de pago para las empresas y no se aplica a menores o trabajadores de bajos ingresos. Por ley, el impuesto Yle se ajustará anualmente de acuerdo con los cambios en los índices de costo de vida y se encuentra fuera del presupuesto estatal para mantener la independencia de la organización. Sin embargo, el parlamento puede cambiar las tasas, como durante los períodos de recesión económica. Según Nordicom, en 2015 se hizo una excepción y desde 2016 el ajuste del índice se congeló para los años 2017-2019. Luego, en 2018, el parlamento de Finlandia aumentó tanto la tasa impositiva (del 2 al 2.5 por ciento) como la cantidad gratuita que determina cuándo no se debe pagar ningún impuesto.